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Oñati
es un municipio guipuzcoano, ubicado
en la cabecera del Deba, que tiene
108 km2 de superficie, lo que le convierte
en el municipio más extenso
de la provincia. El potente tejido
industrial asentado en la localidad
y su apuesta por la innovación
tecnológica ha favorecido que
sus habitantes disfruten de una renta
per cápita similar a la de
países tan competitivos, como
Noruega o Suecia. Además, su
rico patrimonio monumental y paisajístico
son atractivos más que suficientes
para atraer turismo de calidad. En
los últimos años, la
población del municipio se
ha mantenido estable alrededor de
los 10.800 habitantes. A corto plazo,
no se prevé incrementar la
población aunque las normas
subsidiarias contemplan la construcción
de más de mil viviendas nuevas
gracias a convenios que se han establecido
con diversos promotores.
La actividad industrial es el auténtico
motor de desarrollo local, seguido
del sector servicios. Dentro del tejido
empresarial, destaca la Cooperativa
Ulma, vinculada desde hace más
de 40 años a la Experiencia
Cooperativa de Mondragón y
formada por siete negocios que desarrollan
su actividad en sectores muy diversos.
Además, hay otras empresas
relevantes, como Fagor Industrial,
Chocolates Zahor, Hijos de Juan Garay,
Tubos Intxaurreta y Energía
Portatil, entre otros.
Oñati es un binomio perfecto
entre cultura y naturaleza. Dotado
de un extraordinario patrimonio monumental,
sus principales referentes son la
Universidad Sancti Spiritus y la iglesia
parroquial de San Miguel. La universidad,
que figura entre los edificios más
importantes del Renacimiento del País
Vasco, se comenzó a construir
en el año 1540. En su interior,
alberga la capilla, un bello claustro
y un rico artesonado mudéjar.
Por su parte, la iglesia de San Miguel
es un edificio gótico del siglo
XV, que conserva un peculiar claustro
único en España, construido
sobre el río. En su interior,
destaca la capilla de la Piedad y
la cripta de los Condes de Oñati.
Un paseo por el casco histórico
nos descubrirá otras construcciones
interesantes, como la Casa Consistorial,
de estilo barroco-rococó; palacios
dieciochescos, como Antia y Baruena;
la plaza Primero de Mayo o el Molino
medieval de San Miguel. Uno de los
referentes artísticos y religiosos
de la zona es el santuario de Arantzazu.
Es un lugar de peregrinaje al que
cada año llegan muchos turistas,
ya sea por devoción o por curiosidad.
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