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El
municipio alavés de Ribera
Baja está integrado por seis
núcleos de población:
Rivaguda, Quintanilla, Igay, Melledes,
Manzanos y Rivabellosa. Tras la crisis
demográfica que azotó
duramente al mundo rural, el municipio
ha conseguido reponerse mediante la
aplicación de políticas
activas en materia económica,
social y de vivienda. La puesta en
marcha de la Plataforma Multimodal
de Álava, Arasur, ha sido decisiva
al generar importantes expectativas
en lo que se refiere a generación
de empleo y riqueza en la zona.
Hace unos años, las perspectivas
de futuro eran muy negativas porque
la esperanza de vida del municipio
era corta. A los escasos nacimientos
que se registraban se sumaba la marcha
de los más jóvenes,
lo que causó el envejecimiento
prematuro de la población.
Alertado por este declive, el actual
equipo de gobierno municipal puso
en marcha políticas de dinamización
a todos los niveles para dar “la
vuelta a la tortilla”. Ahora,
con los resultados sobre la mesa,
estamos en condiciones de asegurar
que las medidas aplicadas han dado
sus frutos. Buena muestra de ello
es que la escuela alberga en el curso
2006-2007 a 210 niños cuando
antes se contabilizaban 90. En líneas
generales, la población ha
pasado en los últimos cuatro
años de 350 a 960 habitantes.
El dinamismo industrial que vive Ribera
Baja ha terminado con el paro del
municipio, aunque todavía hay
determinados colectivos que tienen
más problemas a la hora de
encontrar un trabajo. Para acabar
con este problema, se han realizado
en septiembre cursos de logística
destinados a favorecer la incorporación
de los asistentes a las empresas ubicadas
en Arasur. Más adelante, está
previsto acometer otro tipo de cursos
para que estas personas puedan mejorar
su preparación y optar a puestos
de trabajo de mayor cualificación.
Cada núcleo de población
tiene su encanto particular. No obstante,
un recorrido por el municipio debe
incluir la iglesia parroquial de Quintanilla,
que data de 1649; el puente medieval
que cruza el río Bayas, en
Rivabellosa; y el palacio-rural de
la familia Salazar-Montoya, en Manzanos.
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